domingo, 16 de julio de 2017

Sueños

El sueño profundo, reparador; me hacía pasear por vidas extrañas que nada tenían que ver conmigo. Me veía a mí, buceando de noche en el mar, queriendo acercarme cada vez más a alguien que era capaz de ver en la oscuridad del agua. Mi precio a pagar por acercarme demasiado era perder mis propias gafas. Pero conseguía aquella luz que se proyectaba dentro del agua y me permitía ver la espuma que quedaba a ras de la arena, moviéndose en perfecto compás.

lunes, 10 de julio de 2017

Mi Casa

Era una poderosa noche de verano. El aire fresco entraba desde la ventana, haciendo que el pelo mojado tras una ducha refrescante rozara con suavidad su piel. Se sentía bien. El día comenzó tranquilo, meditativo y solitario; pero después la calma se vio vencia por la batalla diaria, sin querer llorar en la consulta pero sin poder evitarlo. Y hete aquí, la vida puede ser una aventura. Con lazos antiguos y música lejana. La voz que escucha, que entiende, que libera. Donde puedes sentirte de nuevo como en casa. Mi casa. Esa casa que poco a poco voy construyendo sin darme cuenta. Con esfuerzo y sudor. Con esta gratitud inmensa que invade el corazón. Volveremos a soñar.

Abrazar al mundo

Tras una tormenta de luz, abrumada por una ceguera blanca como al de saramago, no podía caminar. La selva amazónica de las miradas ajenas perpetraba en mí la sensación de que fuera había un mundo hostil del que era mejor refugiarse desde dentro. Siempre preferí la mano amiga, la cara conocida, pero la tormenta continuaba y yo debía obligarme a salir. Recordé su voz al otro lado del teléfono, esa voz sosegada; aquella que no conoce más que el lado bello de la vida y todo lo que produce es de ese lado.Yo sólo deseaba poder entrar en esa mirada y ser partícipe, huyendo así de todo quello que no me gustaba. Él me instaba desde su ingenuidad a abrir esa puerta, que tanto me atraía pero de la que me resistía porque no sabía lo que iba a encontrar dentro.
No puedo decir con exactitud lo que obtuve al abrirla. Pero fui cauta. Me vestí con mis mejores galas, dispuesta a asumir el lado bueno de las cloacas. Y no es casualidad que diga esto, es que el lugar al que llegué era oscuro, maloliente, invadido por risas estridentes y de alcohol barato. Me dolía el pecho, pero me obligué a seguir por ese laberinto. Y sí, era cierto. En él también encontré una mano amiga, mil manos amigas, de esas que vienen aunque no sea para quedarse. Me embebí de una risa contagiosa, de un interés mutuo por compartir mundos para-lelos. Vi a un ser atrayente, vestido de blanco, a lo ibicenco. Y él mismo me dijo que más de una vez le habían llamado Jesucristo. Y claro, ahí se desató mi recuerdo. Ortega y Gasset explicando que las Salomés buscan a un hombre de ideas, un "homo religius". Me convertí en Salomé por una noche, sin quererlo; sin buscarlo. Le expliqué que ella es la presa que se lanza sobre la fiera. E, igual que ella, no pude poseerlo, aunque yo no me quedé con su cabeza. Pero entendí que, en medio de esa tormenta de luces, de sombras y de ideas, ese homo religius no era el fin, ni el final de la historia.  Más bien me dije que fuera hay mil historias que esperan a que yo les de forma; que el ansia que me invade puede abrazar al mundo, a ese mundo inesperado y en ocasiones cruel que hay fuera. Las lágrimas afloran en mis ojos de forma constante; son estos cambios y el puro devenir al que me resisto en forma de erizo. Pero ya no quiero ser un erizo

jueves, 30 de marzo de 2017

Si me diese tiempo

Y me odio. Me odio porque soy un mar que permanece en calma durante demasiado tiempo: tanto que cuando llega la bravura, lo arrasa todo consigo. Pero mi córtex impide que estalle, y sólo lo sé yo, en cada calada de un cigarrillo, en cada exhalación de oxígeno perfumado de primavera. Porque no, algo me impide dar ese salto, porque sé que es mortal. Que el orgullo me impide sincerarme. Porque no acepto el rechazo.  Deseo que adivines que estoy llena de tempestades por dentro. Esas que tampoco a ti te comunico, siempre en calma, con millones de ideas y pensamientos haciendo zig zag en mi mente; sin que lleguen a salir a la superficie, porque ninguno de ellos tiene potestad para hacerlo. Ninguno es firme. Son miles de murmullos, de arrullos que te vienen, mientras los demás simplemente hablan, tú callas, callas y piensas. Y por eso los demás creen que tal vez no tengo nada que decir, que tal vez no soy interesante o no tengo conocimientos respecto a lo que se habla. Porque al ser un mar dormido, guardo todo aquello que aprendo, y hasta lo olvido. Hace tiempo que nada me devuelve la ambrosía, hasta que ha llegado la primavera, en forma de deseo, cuando querría sublimar y hacer Mi Obra. Pienso en sus ojos y me duele. Pienso en su forma de escribir, de arrullarme con cada palabra, y me duele. El deseo es proporcional a la rabia de la lejanía y la indiferencia. Esa suculenta combinación de timidez, orgullo y deseo inoportuno hace que mi vida se base en una sucesión de fracasos continuos. Por no hablar de las relaciones. Es ahí donde llego a dormirme. Es donde comienza el sueño infinito. Porque tardo un abismo en ser consciente de que lo que me está matando es esa falta de dopamina; y antes de contemplar esa posibilidad, contemplo tantas miles absurdas que sólo me hacen daño. Comparaciones ridículas, inseguridades vanas. Y no, no soy yo. Simplemente no es lo que busco. Y necesito dos malditos años para darme cuenta. Y es que ni siquiera se trata de culpas. Se trata de que sé que seguramente, en otro escenario, con otro personaje, me sentiría igual. Y tal vez por eso fantaseo continuamente con ser otra persona. Otro mar. Porque me empeño en creer que la vida de los demás es como una melodía más acompasada; como una historia con un final predestinado, que uno busca porque ya conoce. Mientras yo siento que no dejo de ensayar en una vida que se me escapa. Y se sigue escapando mientras no encuentro el Camino. Por eso hoy me iría corriendo, si pudiera. A buscar un cuento lleno de ventajas. Si me dejara. Si me diese tiempo.

miércoles, 2 de noviembre de 2016

Maldito Lacan

Hoy
explotaría
en cada esquina
a cada paso
me importaría todo
más bien poco
si tuviera valor
te diría exactamente
lo que quiero
tal como lo imagino
con cada detalle
para jugar
y no te podrías negar
y en su lugar
me siento a escribir
cuánto me gustaría
haber tenido
ese valor
maldito Lacan
maldito subtexto
maldita realidad

miércoles, 26 de octubre de 2016

El despertar

Últimamente
me cuesta demasiado
abrir los ojos
poner un pie en el suelo
y tú
me das los buenos días
cada mañana
y te imagino
antes del amanecer
subiendo la colina
de la alhambra
meditando
delante de tu panteón
poniendo flores
y dejando salir
la angustia
que te da fuerza
para seguir adelante
y yo
partícipe
de tu intimidad
siento que en ti
alberga
la vida

domingo, 23 de octubre de 2016

I hurt myself today

En trance
con la diosa
del oráculo de Delfos
en medio de los vapores
me gustaría llegar al epicentro
de mi ser
acercarme
sin que duela
acurrucarme entre los vapores
y no volver a conocer
la frustración
la interrogación
ni decir
con Johnny Cash
I hurt myself today